Es muy difícil protegerse uno mismo
Estamos habituados a tener a todos estos vendedores
invadir cada rincón de nuestras vidas. Aún nuestras
casas no son sagradas para ellos, no se les está prohibido
nada. Ellos ingresan por la pantalla de TV, por el correo o bien
nos telefonean. Ellos ingresan a nuestras cabezas con sus esloganes
e imágenes. Nosotros veneramos nombres de marcas. El ritmo
y las canciones juegan un rol importante porque a causa de ello
nosotros terminamos cantándolos sin parar y repitiéndolo
una y otra vez en nuestras cabezas. La publicidad bien hecha funciona.
Es difícil de protegerse contra la publicidad que todos
vemos o que todos escuchamos todos los días.
|