Una relación mutua
Todos los bebés primitivos (chimpancés
y humanos) fueron concebidos para estar físicamente pegados
a alguien que los alimente, que los proteja y cuide de ellos.
Ellos se han adaptado por selección natural después
de millones de años.
Los padres y los bebés están atados juntos en una
relación mutua que ha evolucionado hasta que las necesidades
de los bebés hayan sido satisfechas. Los bebés tienen
necesidad de los padres para crecer y para sobrevivir y los padres
tienen necesidad de los bebés a fin que la vida continúe.
Las investigaciones muestran que los lazos afectivos
entre un bebé y su madre tiene por efecto el de traer cambios
en el cerebro de los dos.
Piense en esto un momento, es una cosa descuidar
las necesidades de un amigo, pero descuidar las necesidades de
un ser humano recién nacido es modificar permanentemente
algunas de sus conexiones neuronales del cerebro permanentemente.
Aprenderemos el porqué en una sección posterior.
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