Los cuidados en grupo muy temprano y las guardianas
de corto tiempo
La mayor parte de bebés comienzan su vida
con las personas que le son especiales, habitualmente sus padres.
Sin embargo, justo cuando comienza a desarrollarse el apego emocional
y los sentimientos de afecto y comunicación, se encuentran
a ellos mismos con extraños. Dependiendo de su edad, el
bebé desarrollará señales mas o menos sutiles
y el esperará una respuesta de la parte de las personas
que lo rodean. Su confianza se desarrollará en mayor o
menor medida de acuerdo a como él pueda interpretar los
signos diversos y que sus propios signos sean interpretados por
las personas cercanas a él.
Si los extraños son sustitutos de los
padres a tiempo parcial o total, una vez en escena, permanecen
constantemente en sus vidas, ellos gradualmente se adaptaran,
Si la madres está cerca, ella ayudará a hacer la
transición, ella podrá ayudar a las nuevas personas
a comprender mejor las “señales” que el bebé
envía, y ayudarlos a combinar “su estilo” con
el de ella, lo que hará que el bebé se adapte más
fácilmente. Las nuevas personas llegarán todos a
ser “personas especiales” y lograrán comprenderse
juntos, como fue el caso de la madre y del bebé más
pronto. Por el contrario esto no podrá producirse si la
nueva persona no toma tiempo para “aprender” a conocer
al bebé, a adaptarse y concentrarse en el bebé.
Es justamente lo que sucede en una guardería donde uno
encuentra varias guardianas y varios bebés.
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