No hay bebé, hay un bebé y alguien más
Cuando un niño se forma en el interior
de su madre, los dos van a cambiar y a crecer, los dos trabajan
juntos, en unidad y tienen el mismo objetivo.
Pero en nuestra sociedad, desde que el niño
nace vemos a la madre y al niño como dos entidades diferentes.
Es como si imagináramos que ya no hay más conexión
entre las dos personas. No los vemos más como siendo dos
seres vivos que son pareja dentro de un proceso. La sociedad ve
a la madre y a su nuevo recién nacido como que fueran dos
individuos separados.
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